La Quiropráctica y los Niños

quiro niños¿Por qué deberían sus hijos visitar un Quiropráctico?
Una de las grandes preocupaciones de todo padre es que su hijo tenga la oportunidad de llegar a estar lo más sano posible. Por ello es tan importante la quiropráctica en la infancia. Se debería tener en cuenta lo siguiente:
Muchos estudios actuales demuestran que el nivel físico, mental, social y profesional que alcanzamos de adultos está inmensamente relacionado con las oportunidades que se nos dieron durante la infancia.
Los aspectos que constituyen una respuesta sana a los retos que se presentan durante la infancia finalmente se han vuelto a definir. Hasta no hace mucho se consideraba que un niño estaba sano cuando éste no presentaba ningún síntoma. Sin embargo, estudios recientes sugieren que eso no es siempre así. De hecho, la salud se puede definir mejor como la capacidad que tiene el cuerpo de interpretar y luego responder a su medio ambiente.
Existe un sistema en el cuerpo encargado de interpretar con precisión los mensajes que recibe del medio ambiente y decidir qué respuestas enviar para que el cuerpo pueda adaptarse correctamente. Este sistema es el llamado sistema nervioso, encargado de controlar al crecimiento, la reparación y la función de cada tejido u órgano del cuerpo.

La columna vertebral y Sistema nervioso
El primer eslabón del sistema nervioso es el cerebro (donde se genera toda la información vital que será transmitida al cuerpo a través de la médula espinal y la red de nervios que se desprenden de ella para llegar a todos los demás sistemas del organismo.
La naturaleza a dotado al cerebro de un fuerte casco protector llamado cráneo, y a la médula de otro llamado columna vertebral.
La columna vertebral es de extrema importancia en nuestro cuerpo es por eso que es la parte más sorprendente y compleja de la anatomía Sus tres funciones principales son las de proteger la médula espinal, las raíces nerviosas y varios de los órganos internos del cuerpo, proporcionar soporte estructural y equilibrio a fin de mantener una postura vertical y la de permitir que haya flexibilidad de movimiento.
Si las vértebras perdieran su correcta movilidad, y/o se quedaran bloqueadas, estaríamos frente al complejo de subluxación vertebral.

¿Qué es una subluxación?
Si el cuerpo de su hijo se ve afectado por el estrés, sea a nivel físico, químico o emocional, y éste va más allá de las posibilidades que tiene su cuerpo de soportarlo, puede dar como resultado una pérdida de la posición normal y del movimiento vertebral, causando una interferencia en el sistema nervioso.
A esta pérdida de la función nerviosa y neurológica se le llama subluxación vertebral. El peligro de una subluxación es que pueda afectar el buen funcionamiento del sistema nervioso del niño, a la hora de recibir, procesar y responder correctamente a los cambios que tienen lugar en el cuerpo y en el medio ambiente.

Hacer un chequeo quiropráctico periódico de la columna vertebral es importantísimo para poder detectar la subluxación a tiempo e impedir el proceso degenerativo consecuente de la falta de atención en esta problemática.

¿Cuándo deberían sus hijos visitar un quiropráctico por primera vez?
Una de las experiencias más difíciles de nuestras vidas, es la que experimentamos en nuestro nacimiento. Y debido a que la dificultad de este proceso es irremediable, los recién nacidos son especialmente susceptibles a padecer subluxaciones vertebrales.
Desafortunadamente estos daños no siempre son obvios desde un principio y, si se dejan sin corregir, los efectos dañinos que causa el parto sobre la columna vertebral pueden pasar inadvertidos durante años.
Por lo tanto, sus hijos deberían visitar un quiropráctico lo antes posible después de su nacimiento, para asegurar su buen crecimiento y desarrollo. Si sus hijos no han visitado un quiropráctico y ya son mayores, cuanto antes lo hagan mejor. Ha sido demostrado que una vez que un patrón negativo se ha establecido en el cuerpo durante el crecimiento, éste puede persistir y llegar a limitar a su hijo en diferentes aspectos durante toda su vida.

¿Cuál es la función del quiropráctico?
La función del profesional quiropráctico es detectar y corregir la subluxación vertebral mediante la técnica del ajuste, consistente en un impulso preciso, indoloro y efectivo sobre la articulación bloqueada. El objetivo del ajuste es liberar al nervio de la presión ejercida por la vértebra, se han observado incluso cambios positivos en la curvatura anormal de la columna, puesto que al devolverle la movilidad natural al cuerpo vertebral, los músculos y articulaciones ejercen mejor su trabajo de sostén y alineación.
Las desviaciones de la columna vertebral afectan con relativa frecuencia a la población infantil, pero en muchos casos pasan inadvertidas. En general, no suelen dar síntomas que alerten de su existencia, ya que la ausencia de dolor es usual. Los padres rara vez advierten el problema, salvo que la deformidad sea muy evidente, lo que ya es indicativo de una evolución avanzada. Estos dos hechos -deformación y ausencia de dolor-, hacen que la exploración física rutinaria de la espalda, en las revisiones periódicas del programa del niño sano, sea esencial para detectar el problema lo más precozmente posible.
Si bien es conveniente hacer un chequeo de la columna vertebral hayan o no síntomas, y aún habiéndolos si no se presentaran sobre la columna (para descartar que no sean producto de una subluxación). Hay casos donde la postura de su hijo podría presentar una mayor llamada de atención hacia los padres.
Si observara algunos de los casos citados a continuación, sería conveniente recurrir a un profesional quiropráctico lo antes posible:

• Cabeza inclinada hacia delante en relación con el resto del cuerpo.
• Diferencia en la altura o la posición de la escápula.
• Altura de la parte superior de la espalda más alta de lo normal, cuando el niño se inclina hacia delante.
• Tensión de los músculos isquiotibiales (cara posterior del muslo).
• Incurvación lateral de la columna
• Desviación lateral de la columna hacia un lado u otro.
• Un omóplato más prominente que el otro.
• Cabeza no centrada directamente sobre la pelvis.
• Apariencia de una cadera más elevada y prominente.
• Tórax asimétrico.
• Cintura pélvica desigual.
• Cambios en el aspecto o la textura de la piel que recubre la columna vertebral.
• Apoyo de todo el cuerpo en un lado.
• Prominencia costal cuando se agacha.
• Hombros y cadera no alineados.
• Curva compensatoria.

“Muchos de los problemas de salud de los adultos tienen su origen en la niñez. Dé a su hijo la oportunidad de prevenirlos”

Salud-Columna vertebral-Sistema Nervioso

A diario nos visitan personas diciendo que quieren recuperar su salud, sin embargo la mayoría de ellos no sabe qué es y que comprende recuperarla. Si no definimos lo que estamos buscando, pocas probabilidades tendremos de encontrarlo…
La salud, correctamente entendida, es el completo equilibrio físico, mental y social de una persona y no solamente la ausencia de dolor o malestar. Pero, quién es el responsable de asegurar este equilibrio? En la siguiente definición encontrarás la respuesta:alteraciones
El sistema nervioso es quien controla, regula y coordina todas las funciones de nuestro cuerpo, a nivel orgánico, celular, muscular, emocional, etc. Capta y procesa rápidamente todos los estímulos para una oportuna y eficaz adaptación e interacción con el medio ambiente cambiante.
El primer eslabón del sistema nervioso es el cerebro (donde se genera toda la información vital que será transmitida al cuerpo a través de la médula espinal y la red de nervios que se desprenden de ella para llegar a todos los demás sistemas del organismo.
La naturaleza a dotado al cerebro de un fuerte casco protector llamado cráneo, y a la médula de otro llamado columna vertebral.
La columna vertebral es de extrema importancia en nuestro cuerpo es por eso que es la parte más sorprendente y compleja de la anatomía Sus tres funciones principales son las de proteger la médula espinal, las raíces nerviosas y varios de los órganos internos del cuerpo, proporcionar soporte estructural y equilibrio a fin de mantener una postura vertical y la de permitir que haya flexibilidad de movimiento.

La columna vertebral se presenta como una masa ósea cilíndrica de ubicación anterior. Los cuerpos de vértebras adyacentes están unidos por discos intervertebrales. Su función es soportar el peso del cuerpo. Las superficies anterior y lateral son cóncavas de arriba abajo y tienen orificios vasculares, y superficie posterior forma la pared anterior del agujero vertebral.
El tamaño creciente de los cuerpos vertebrales de arriba hacia abajo se relaciona con la fuerza y peso que sostiene cada segmento.
La estructura ósea intrincada y compleja de la columna vertebral está formada por veinticuatro vértebras articuladas y nueve fusionadas en una sola. La columna se divide en 7 vértebras cervicales (cuello), 12 vértebras dorsales (tórax) y 5 vértebras lumbares (zona inferior de la espalda). El sacro (cintura pélvica posterior) y el coxis (parte final de la columna) están formados, a su vez, por cuatro y cinco vértebras fusionadas, respectivamente. Las primeras dos vértebras cervicales son únicas porque sus formas permiten amplios movimientos rotatorios de la cabeza.
Vista de atrás la columna debe estar recta y alineada, esto permite que se genere el orificio intervertebral lateral por donde saldrán los nervios transportando la información nerviosa.

Si las vértebras perdieran su correcta movilidad, y/o se quedaran bloqueadas, estaríamos frente al complejo de subluxación vertebral.

Una vértebra subluxada puede acarrear a corto o largo plazo muchos problemas en el organismo, pues el nervio quedaría bajo presión y la información nerviosa se distorsionaría o llegaría más lenta.

Hacer un chequeo quiropráctico periódico de la columna vertebral es importantísimo para poder detectar la subluxación a tiempo e impedir el proceso degenerativo consecuente de la falta de atención en esta problemática.

La función del profesional quiropráctico es detectar y corregir la subluxación vertebral mediante la técnica del ajuste, consistente en un impulso preciso, indoloro y efectivo sobre la articulación bloqueada. El objetivo del ajuste es liberar al nervio de la presión ejercida por la vértebra, se han observado incluso cambios positivos en la curvatura anormal de la columna, puesto que al devolverle la movilidad natural al cuerpo vertebral, los músculos y articulaciones ejercen mejor su trabajo de sostén y alineación.

Las desviaciones de la columna vertebral afectan con relativa frecuencia a la población infantil, pero en muchos casos pasan inadvertidas. En general, no suelen dar síntomas que alerten de su existencia, ya que la ausencia de dolor es usual. Los padres rara vez advierten el problema, salvo que la deformidad sea muy evidente, lo que ya es indicativo de una evolución avanzada. Estos dos hechos -deformación y ausencia de dolor-, hacen que la exploración física rutinaria de la espalda, en las revisiones periódicas del programa del niño sano, sea esencial para detectar el problema lo más precozmente posible.

Es normal que se presente un pequeño grado de curvatura cifótica y lordótica. Cuando las curvaturas son exageradas, se produce una cifosis y lordosis patológicas. La escoliosis siempre es una curvatura anormal. A continuación, se exponen las causas y síntomas más frecuentes de la cifosis, la lordosis y la escoliosis.

CIFOSIS

  • Osteogénesis imperfecta: trastorno que se caracteriza por la fractura de los huesos al aplicarles una fuerza mínima. La pérdida de contenido mineral del hueso debilita los cuerpos vertebrales hasta producir un colapso por acuñamiento, debido al esfuerzo fisiológico que supone las actividades cotidianas. El dolor que aparece en estas circunstancias es intenso y muy difícil de controlar.
  • Osteocondrosis juvenil (enfermedad de Scheuermann): los platillos vertebrales de las vértebras torácicas de los adolescentes se lesionan, con lo que se produce un acuñamiento anterior de los cuerpos vertebrales y aparecen los hombros redondos que los padres suelen atribuir a una mala postura por pereza. Para poder hablar de verdadera enfermedad de Scheuermann tienen que verse afectados al menos tres cuerpos vertebrales, con un acuñamiento de al menos 5º. Suele aparecer entre los 12 y 16 años, con un predominio en el

Infecciones: es la causa más habitual de la cifosis patológica en los países desarrollados, como destrucción tuberculosa de una o más vértebras torácicas adyacentes. La deformidad presenta una angulación pronunciada (giba) y produce compresión de la médula espinal y parálisis.

  • Lesión de la médula espinal: es una de las causas más frecuentes de cifosis; la lesión se debe en muchos casos al aplastamiento de uno o varios cuerpos vertebrales y se asocia con parálisis por lesión directa de la médula espinal a nivel del aplastamiento.
  • Enfermedades reumáticas: la enfermedad reumática de la columna vertebral, representada por la espondilitis anquilosante, puede producir cifosis con incapacidad de mirar hacia delante en los adultos jóvenes.
  • Cambios degenerativos: por envejecimiento de los discos de la columna cervical y lumbar. Se asocian con frecuencia con cifosis relativa (pérdida de lordosis) en estas regiones, produciendo la pérdida de altura característica de la ancianidad.

SÍNTOMAS DE LA CIFOSIS

A continuación se enumeran los síntomas más comunes de la cifosis. Sin embargo, cada niño puede experimentarlos de una forma diferente. Los síntomas pueden incluir:

• Diferencia en la altura de los hombros.

• Cabeza inclinada hacia delante en relación con el resto del cuerpo.

• Diferencia en la altura o la posición de la escápula.

• Altura de la parte superior de la espalda más alta de lo normal, cuando el niño se inclina hacia delante.

• Tensión de los músculos isquiotibiales (cara posterior del muslo).

LORDOSIS

La lordosis es lo contrario a la cifosis. Se trata de una flexión de la columna hacia atrás, que puede corresponder a la postura normal en la columna cervical y lumbar para compensar la cifosis torácica, pero que también puede tratarse de una situación anormal cuando es muy pronunciada.

La exageración de la curvatura lordótica hace que las nalgas parezcan más prominentes. Un niño que presenta una lordosis marcada, cuando está acostado sobre su espalda en una superficie dura, muestra un espacio entre la parte baja de la espalda y la superficie en la que se encuentra recostado. Si la curva lordótica es flexible, es decir, que vuelve a su forma normal cuando el niño se inclina hacia adelante, es un signo de importancia médica mínima; pero si la curva es fija, se debe realizar una evaluación médica y una intervención.

CAUSAS

Los distintos tipos de lordosis pueden tener causas específicas:

  • Lordosis juvenil benigna: como su nombre indica, es una hiperlordosis idiopática y asintomática de la edad pediátrica
  • Acondroplasia (enanismo).
  • Espondilolistesis: deslizamiento de una vértebra sobre otra, normalmente ocurre a nivel lumbar y aumenta la lordosis fisiológica. En los niños ocurre por anomalías congénitas del hueso o secundarias a un traumatismo.
  • Discitis: infección/inflamación del disco vertebral. Causa dolor de espalda, hiperlordosis y en niños pequeños, cojera o negación a caminar. Su tratamiento incluye una pauta antibiótica y en determinadas ocasiones quirúrgica.

Puede haber otras causas para la lordosis, además de las mencionadas. Las causas pueden variar según la edad y el sexo de la persona y las características específicas del síntoma y enfermedades asociadas.

SÍNTOMAS

La característica clínica principal de este trastorno es la prominencia de las nalgas. Los síntomas variarán si la lordosis se presenta junto con otros defectos como por ejemplo, la distrofia muscular, la displasia del desarrollo de la cadera o si se presenta asociada a infección.

ESCOLIOSIS

La palabra «escoliosis» proviene de una palabra griega que significa «torcido» y es un trastorno que hace que la columna vertebral se curve hacia los lados. Usualmente, no produce dolor. Si junto a la escoliosis se presenta algún dolor en la espalda, quiere decir que también hay una enfermedad en la columna o en los nervios, y se debe descartar una causa inflamatoria o neoplásica. La escoliosis generalmente comienza cuando el niño está entre los 8 y los 10 años de edad, pero sólo es notoria cuando llega a la adolescencia. Es más común en las niñas adolescentes.

CLASIFICACIÓN

Se debe diferenciar lo que es una escoliosis verdadera o estructural de lo que es una actitud escoliótica o escoliosis funcional:

  • Actitud o postura escoliótica: incurvación lateral de la columna, provocada a veces por factores externos a la propia columna vertebral. Así, una dismetría de los miembros inferiores provoca una oblicuidad de la pelvis, con lo que la columna vertebral precisa adoptar unas incurvaciones para poder conservar una buena compensación del tronco. Una contractura muscular unilateral traumática o producida por el dolor de un osteoma osteoide o de una espondilólisis puede también incurvar la columna produciendo una postura escoliótica. Esta postura desaparecerá al tratar el problema subyacente. Son curvas flexibles que se corrigen con la lateralización o al acostarse. Las dismetrías de las extremidades inferiores a 1,5 cm no requieren corrección con alza.
  • Escoliosis verdadera o estructurada: hay diversas causas de escoliosis. No se sabe qué es lo que pone en marcha el desarrollo de una curva o por qué algunas curvas empeoran y otras no. La escoliosis puede aparecer en pacientes perfectamente sanos. De hecho así ocurre en la inmensa mayoría de los casos. El restante 15% lo constituye la escoliosis cuya causa sí es conocida. Puede ser causada por enfermedades de los nervios o de los músculos, como la parálisis cerebral, las distrofias musculares y la poliomielitis. Otras causas conocidas de escoliosis incluyen las malformaciones congénitas de las vértebras en el curso del embarazo y ya están presentes en el momento de nacer. También algunas anomalías del tejido conectivo como la del síndrome de Marfan, o alteraciones de los cromosomas como el síndrome de Down pueden ser causa de escoliosis. Una exploración de 30 segundos, en las edades comprendidas entre los 10 y los 15 años, puede marcar una diferencia para toda la vida. El diagnóstico precoz puede ser de gran ayuda para diseñar el tratamiento más adecuado.

Durante la adolescencia la escoliosis habitualmente no provoca dolor y puede ser difícil de descubrir. Una escoliosis menor puede existir varios años antes de que sea realmente aparente y una de las maneras más sencillas de descubrirla es usando el llamado «test de inclinación hacia delante». Pero aún más importante es que el especialista examine la columna de los niños de manera regular, hasta haber completado todo el crecimiento, ya que la escoliosis puede aparecer en cualquier momento del proceso de desarrollo y empeorar durante el último «estirón».

Es el tipo de desviación más frecuente ya que 3 de cada 100 individuos tiene alguna forma de escoliosis y es más habitual en el sexo femenino. Implica la conjunción de dos alteraciones: la desviación lateral de la columna hacia un lado u otro, adoptando las típicas formas de S o C y la rotación de las vértebras correspondientes a la zona afectada. Los cuerpos vertebrales se desplazan hacia la convexidad de la curva y las apófisis espinosas hacia la concavidad. En este giro se desplazan las costillas: se hacen más prominentes en el lado de la convexidad y más hundidas en el de la concavidad de la curva. Esta mayor prominencia del hemitórax posterior es la que se pone de manifiesto cuando el niño con escoliosis flexiona el tronco hacia delante (maniobra de Adams).

CAUSAS DE LA ESCOLIOSIS

Los distintos tipos de escoliosis se clasifican según la causa y cada tipo requiere un programa terapéutico diferente:

  • Idiopática: aproximadamente el 80-85% de los pacientes presenta este tipo, llamado así por ser «de causa no conocida» aunque existe una influencia genética de importancia variable ya que son frecuentes los antecedentes familiares. La columna parece completamente normal al nacer pero se deforma en los años de la adolescencia al producirse un crecimiento rápido. La escoliosis idiopática se subdivide en tres grandes grupos según el momento de su inicio: infantil (se inicia entre los 0 y 3 años de edad); juvenil (se inicia entre los 4 y 10 años de edad), y adolescente (se inicia a partir de los 10 años, durante el brote de crecimiento puberal).
  • Congénita: la columna vertebral se va deformando desde que se inicia el desarrollo fetal, ya sea por un fallo en la formación simétrica de las vértebras o en la separación completa de las vértebras en unidades independientes. Cuando se combinan ambos tipos de fallos, se produce la deformidad más grave. Este tipo de escoliosis tiene tendencia a progresar desde el nacimiento.
  • Neuromuscular («paralítica»): la columna vertebral puede ser normal al nacer, pero uno de los numerosos trastornos paralizantes afecta los músculos estabilizadores de la columna vertebral, por lo que aparece la escoliosis. Estos trastornos paralizantes son las lesiones de la médula espinal como la parálisis cerebral, la poliomielitis, la mielitis transversa y las distrofias musculares.
  • Otras causas: conforman un grupo heterogéneo de causas más raras, como la escoliosis secundaria a tumores vertebrales, los esguinces agudos, el prolapso discal, la espondilosis lumbar avanzada y muy infrecuente, la histeria.

SÍNTOMAS DE LA ESCOLIOSIS

Los síntomas de escoliosis variarán con cada persona aunque es llamativa la ausencia del dolor en la idiopática. Los más frecuentes incluyen:

• Hombros a distinta altura.

• Un omóplato más prominente que el otro.

• Cabeza no centrada directamente sobre la pelvis.

• Apariencia de una cadera más elevada y prominente.

• Tórax asimétrico.

• Cintura pélvica desigual.

• Cambios en el aspecto o la textura de la piel que recubre la columna vertebral.

• Apoyo de todo el cuerpo en un lado.

• Prominencia costal cuando se agacha.

• Curvatura anormal de la columna hacia un lado (lateral).

• Hombros y cadera no alineados.

• Curva compensatoria.

• En ocasiones, dolor de espalda (zona lumbar).

• En casos muy avanzados fatiga y dificultad respiratoria por compresión torácica.

CONCLUSIONES

Las desviaciones de la columna vertebral son hallazgos frecuentes en la población infantil. En la mayoría de casos, suelen corresponder a un síntoma banal.

La cifosis y la lordosis son curvaturas normales de la columna vertebral y sólo serán patológicas cuando la curvatura sea exagerada. La escoliosis, en cambio, no es una curvatura normal de la columna y siempre se deberá investigar si se trata de una actitud escoliótica, la mayoría de las veces, o bien si corresponde a una escoliosis verdadera por rotación de los cuerpos vertebrales. La exploración clínica sencilla pero detallada del paciente determina la intensidad del grado de curvatura y es necesaria realizar una telerradiografía de la columna o emplear métodos más precisos para determinarla.

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